| Ahora tengo que aceptar que el mismo estrés me ponía muy tenso lo
que me ocasionaba problemas hasta en mi matrimonio que repercutían en
más estrés. Al tiempo mi estrés se convirtió en depresión, lo cual me
provocó gastritis, un dolor de cabeza impresionante, alteración en mi
sistema nervioso, irritabilidad y sobre todo un miedo exagerado al
futuro. Ahora sí que todo se me juntó y todo pasó luego de mi presunta
jubilación. Hoy en día, doy gracias por esta empresa, donde mi
situación ya es historia. Quisiera tener la manera de
explicarles lo bien que se siente a mi edad todavía poder estar activo.
Me siento útil y además estoy haciendo un negocio independiente hermoso
ayudando a las personas que me lo permiten. La verdad es que he crecido
en varios aspectos. También sé que lo que me queda de vida, lo voy a
dedicar a ayudar al mayor número de personas que pueda, todas aquellas
que lo necesitan, sobre todo si están en una situación igual o peor que
la que yo viví. Que Dios te bendiga Jorge y te conserve la vida mucho
tiempo.
Omnipress 30 - México.
05 de Febrero de 2009
|